Gestión de carretillas elevadoras: cómo mejorar la rentabilidad de tu empresa

Hay algo que los que llevamos tiempo en el sector sabemos bien: las empresas de carretillas que más facturan han conseguido que todas sus áreas funcionen como un único negocio. La venta, el alquiler, el taller, el mantenimiento y la administración son partes de un mismo negocio. Cada una trabaja para las demás, se alimentan entre sí y cuando una empieza a fallar, las otras lo notan.

El mantenimiento es el motor del negocio

La carretilla es una máquina de trabajo intensivo. En muchos almacenes funciona en turnos seguidos: ciclos de carga y descarga, arranques, maniobras constantes. En esas condiciones, con un mantenimiento preventivo descuidado, las averías llegan pronto. Y una avería en producción tiene un coste que va mucho más allá de la reparación.

Los contratos de mantenimiento preventivo son el activo más valioso que puede tener una empresa de carretillas. Son ingresos recurrentes, con margen, y la base de la relación a largo plazo con el cliente.

El problema está en gestionarlos. Una empresa con 80 máquinas en contrato tiene cada mes 80 intervenciones que planificar, ejecutar, documentar y facturar. Gestionando eso con papel o de cabeza, las fugas son inevitables:

  • Revisiones que se retrasan
  • Horas de operario que no se imputan
  • Piezas que se ponen y no se cobran.

Cada fuga es pequeña. Sumadas, son margen que desaparece sin que nadie lo vea. ¿Qué pasará cuando tengas 1.000 máquinas?

El repuesto: rentabilidad que muchos tienen desaprovechada

Para un carretillero el almacén de repuestos tiene dos funciones:

  • La operativa: tener la pieza cuando el técnico la necesita.
  • La comercial: venta por mostrador y suministro a talleres de terceros que también reparan carretillas. El repuesto es una parte económica clave del negocio.

Muchas empresas no lo gestionan correctamente. Sin control real del stock, pasan dos cosas a la vez: te quedas sin la pieza cuando más falta hace, y tienes inmovilizadas máquinas por falta de referencias que deberían estar disponibles.

Organizar bien los circuitos de compra y venta, con visibilidad real de lo que hay y alertas de nivel crítico, es una decisión de rentabilidad y de clientes satisfechos.

Eléctrica o de combustión: cada una tiene sus puntos críticos

Las carretillas eléctricas concentran sus problemas en las baterías. El estado de carga, los ciclos, el desgaste: una batería mal gestionada reduce la autonomía de la máquina y la envejece antes de tiempo. Para el cliente, una máquina que no termina el turno es un problema serio. Las de combustión tienen sus exigencias en el motor.

En ambos casos hay una parte hidráulica común que necesita revisiones periódicas, en plazos cortos. Conocer el historial de cada máquina (qué se le ha hecho, cuándo, qué piezas) permite anticipar problemas antes de que se conviertan en averías costosas.

El alquiler exige control total, desde que la máquina sale hasta que vuelve

Muchos carretilleros alquilan parte de su flota, bien directamente o a través de leasing de fabricantes. El alquiler tiene buena rentabilidad, con una condición: que se gestione con rigor.

Cada máquina que inicia el alquiler debe salir revisada y documentada, cuando devuelve del alquiler debemos revisar su estado y posibles anomalías. Cada mes tiene que facturarse, sin incidencias en facturación. Y cada revisión tiene que hacerse en plazo. Las empresas que hacen crecer su negocio de alquiler son las que tienen ese control. Las que no, pueden crecer en número de máquinas, pero los costes de gestión crecen más rápido que los ingresos.

La administración que siempre va un paso por detrás

Este es un problema que vemos en muchas empresas: el técnico termina el trabajo, pero el parte tarda días en llegar a la oficina. La factura sale tarde. El cliente paga tarde. Y mientras tanto nadie sabe con certeza qué se ha facturado, qué está pendiente y qué servicio se ha quedado sin cobrar.

Que el técnico cierre la orden desde el móvil, adjunte las fotos, impute las piezas y el parte llegue a la oficina en el momento acorta el ciclo de cobro y convierte el trabajo ya hecho en dinero en la cuenta.

Lo que diferencia a las empresas que crecen

Cuando hablamos con carretilleros de empresas que han crecido, el patrón suele repetirse:Han crecido, pero sin la organización que ese crecimiento exige. Y en algún momento reconocen que necesitan una herramienta que les dé visibilidad real sobre su negocio.

Visibilidad sobre qué margen deja cada máquina:

  • ¿Qué contratos de mantenimiento están al día?
  • ¿Qué hay en el almacén y qué hace falta pedir?
  • ¿Qué se ha facturado y qué servicio no se ha cobrado?

Ven la necesidad de adaptar y optimizar sus procesos de gestión.

Gestión de carretillas elevadoras: qué debe cubrir un software específico para el sector

Cuando nos piden una herramienta de gestión, sabemos que no buscan un software genérico al que le han añadido módulos. Buscan un sistema que entienda que la gestión comercial, el mantenimiento y el alquiler son el núcleo del negocio, y que los gestione de forma integrada con el resto de las áreas:

  • Gestión de venta
  • Planificación automática del preventivo por máquina
  • Control real del almacén
  • Gestión completa del alquiler desde la entrega hasta la facturación
  • Crm que ayude a los vendedores
  • Taller móvil que conecta al técnico en campo con la oficina en tiempo real
  • Una administración que recibe esa información sin retrasos ni duplicidades.

Eso es exactamente lo que hacemos con Prologic Máquinas.

Prologic: diseñado para el sector carretillero

Llevamos más de 30 años en el sector de la maquinaria. Con conocimiento profundo del alquiler, fuimos desarrollando un sistema que entiende este negocio desde dentro: el ciclo del repuesto, la planificación del preventivo, el circuito completo del alquiler, la conexión entre el técnico en campo y vendedor, y la facturación en oficina.

Cubrimos todo lo que un carretillero necesita gestionar en un único sistema:

  • Comercial
  • Almacén
  • Mantenimiento
  • Taller móvil
  • Alquiler
  • Administración
  • Contabilidad

Sin duplicidades, sin información perdida entre departamentos.

Y hay algo que marca la diferencia cuando empezamos a trabajar juntos: nuestro equipo conoce el negocio de las carretillas. Hablamos el mismo idioma que tú, entendemos tus procesos cuando los expones y esa experiencia acumulada se traduce en soluciones que encajan con la realidad de cada empresa.

Muchas asociados de AECE ya trabajan con nosotros. Si quieres verlo aplicado a tu estructura, podemos mostrártelo.

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